Ciudad De México, 31 de mayo de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum ha consolidado su propio proyecto político, deshaciendo varias herencias de la etapa de Andrés Manuel López Obrador y realizando movimientos clave dentro de Morena para afianzar su liderazgo.
En febrero, Sheinbaum intervino en el Comité Ejecutivo Nacional del partido, donde se produjo un relevo en la presidencia. Luisa María Alcalde fue sustituida por Ariadna Montiel, exsecretaria del Bienestar y figura de confianza de la mandataria. Además, la presidenta anunció la entrada en escena de Citlalli Hernández para llevar la operación electoral del año siguiente.
Estos cambios ocurrieron después de que Sheinbaum responsabilizó a la dirigencia del partido de los fiascos electorales del año pasado en Durango y Veracruz, así como de traspiés parlamentarios. En este contexto de reestructuración, Andrés López Beltrán, hijo del expresidente López Obrador, dejó su puesto como secretario de Organización de Morena para buscar una candidatura como diputado por Tabasco en las próximas elecciones.
Aritmética Jaime, politóloga de la Universidad de Guadalajara, analizó los movimientos señalando que “no se trata de un acto de venganza, pero es una señal de que, el que no responda, no va a formar parte de sus soldados más fieles”. La experta añadió que “la presidenta ha sido hábil al operar los cambios en medio de la crisis interna del partido y así abarcar mayor poder político”. A pesar de estos ajustes, la aprobación de la presidenta cayó siete puntos, aunque se mantuvo en un 68%.
Por otro lado, respecto a la reforma judicial, Sheinbaum aclaró que la posibilidad de que el periodo de magistrados electorales sea hasta por 17 años fue una decisión del Congreso. “Lo que se plantea no es que se queden 17 años como está planteado ahí, sino que puedan participar nuevamente en la elección. O sea, que se les permita participar en la elección, no es que se vayan a elegir directamente”, afirmó la presidenta.
Sheinbaum enfatizó que será la población quien decida si elige a los magistrados para un nuevo periodo: “y la gente podría tomar la decisión si los eligen o no”. Asimismo, señaló que se tendrá que regular bajo qué condiciones los magistrados podrían participar en una contienda, reiterando que lo planteado durante la aprobación de la reforma fue una determinación legislativa.
