Ciudad De México, 05 de junio de 2026.- Más de 1.400 distritos escolares estadounidenses presentaron en 2023 una demanda colectiva contra Meta, Snap, TikTok y YouTube, acusándolas de afectar el rendimiento escolar y la salud mental de los jóvenes mediante un diseño adictivo que dificulta el trabajo de los profesores.
La acusación se basa en documentos internos a los que tuvo acceso The New York Times, los cuales revelan que los directivos de TikTok decidieron no desactivar las notificaciones durante el horario escolar, desoyendo las recomendaciones de su propio equipo de seguridad. Asimismo, se señala que Snapchat enviaba alertas a los adolescentes mientras estaban en clase para que compartieran lo que ocurría en el aula.
Los documentos indican también que los ejecutivos de Google sabían que YouTube recomendaba vídeos a los estudiantes durante la jornada lectiva que nada tenían que ver con sus clases. Por su parte, Meta pagaba a ‘embajadores adolescentes’ para que promocionaran Instagram y repartieran regalos entre sus amigos del colegio, además de haber pagado millones de dólares a asociaciones de padres y profesores para que hablaran bien de las redes sociales en los centros educativos.
“Para estos chicos es una tentación constante estar en una plataforma que promete entretenimiento sin fin en lugar de centrarse realmente en lo que deberían estar haciendo en el colegio”, afirmó uno de los abogados de los centros educativos.
Ante estas prácticas, las cuatro compañías llegaron a un acuerdo extrajudicial con las escuelas del condado de Breathitt, Kentucky, un pequeño distrito de unos 1.500 alumnos que había reclamado tres millones de dólares por daños y perjuicios. Las empresas acordaron pagar a este distrito 27 millones de dólares en total: nueve millones de Meta, ocho de Snap, otros ocho de TikTok y dos de Google.
Las empresas sostienen que han reforzado la seguridad de sus plataformas mediante funciones de control parental y restricciones en las cuentas de los menores. Este caso forma parte de un “tsunami” de demandas en EE UU que incluye también a padres y familiares de adolescentes que han sufrido trastornos mentales o suicidio, así como a los fiscales generales de 41 estados que demandaron a Meta por perjudicar a niños con sus productos sin informar sobre los riesgos.
