Por Redacción
Puerto Progreso, 21 de marzo de 2026.- Una de las tres embarcaciones programadas para integrar el convoy humanitario ‘Nuestra América’ zarpó este viernes 20 de marzo desde el puerto de Progreso con destino a La Habana, Cuba, transportando 30 toneladas de ayuda que incluyen alimentos, medicamentos, productos de higiene y paneles solares. Las otras dos unidades previstas para la misión permanecen en el puerto debido a retrasos ocasionados por las condiciones del tiempo en la región del Caribe.
Adnaan Stumo, coordinador marítimo de la iniciativa, confirmó la salida de la primera nave, la cual lleva consigo suministros recolectados por organizaciones de la sociedad civil para mitigar la crisis económica que atraviesa la isla caribeña, contexto agravado por el embargo impuesto por Estados Unidos. La partida se realizó dentro de la fecha reportada para el inicio del envío, aunque la operación completa de la flotilla enfrenta contratiempos logísticos.
La ayuda humanitaria fue reunida mediante esfuerzos de diversos grupos civiles, entre los que se menciona la participación de voluntarios como Karen Campos Rodríguez. El cargamento busca llevar soporte básico a la población cubana, priorizando insumos médicos y energéticos a través de la instalación de paneles solares, además de víveres esenciales para el consumo diario.
El retraso de las dos embarcaciones restantes obedece específicamente a factores meteorológicos adversos que han complicado la navegación en el trayecto marítimo. Mientras la primera unidad ya se encuentra en ruta hacia su destino final en La Habana, se mantiene a la espera de que las condiciones climáticas permitan la zarpe de los buques pendientes para completar el envío programado de tres naves.
Esta misión se enmarca en los esfuerzos de solidaridad internacional hacia Cuba, donde la situación económica ha generado necesidades urgentes en la población. El convoy ‘Nuestra América’ representa un canal de asistencia directa organizado desde México, buscando sortear las limitaciones comerciales y de abasto que afectan al país antillano.
Se prevé que, una vez superadas las inclemencias del tiempo, las dos embarcaciones estacionadas en Progreso se sumen al viaje para entregar el remanente de la ayuda recolectada. La operación continúa bajo la supervisión del coordinador marítimo y los voluntarios involucrados, quienes monitorean el pronóstico del clima para definir la fecha de salida de las unidades faltantes.
