Por Redacción
Progreso, 20 de marzo de 2026.- La flotilla humanitaria internacional ‘Nuestra América’ zarpó este jueves desde el puerto de Progreso, Yucatán, con destino a La Habana, Cuba, cargando alimentos, medicamentos y paneles solares destinados a paliar la crisis económica que atraviesa la isla. El arribo de las embarcaciones está previsto para el 21 de marzo, en una misión que cuenta con el respaldo logístico y político del gobierno de México, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Integrantes del convoy, entre ellos el brasileño Thiago Ávila y la activista Michele Curto, declararon que su objetivo trasciende el envío de suministros materiales. “Nosotros llevamos alimentos, medicamentos, paneles solares, pero sobre todo llevamos un mensaje. La solidaridad no se bloquea”, afirmaron los participantes antes de partir. Asimismo, expresaron su rechazo a las políticas de la administración del presidente estadounidense Donald Trump, a quien criticaron por intentar “someter los pueblos”, vinculando esta acción con su oposición a bombardeos en Irán y Líbano y a lo que denominan genocidio en Palestina.
La situación en Cuba motiva la urgencia de la ayuda. En el municipio de Cerro, en La Habana, residentes como Mariana han expresado la necesidad crítica de suministros básicos. “Dios quiera que me llegue algo de esa ayuda, porque falta hace”, señaló la habitante, quien además describió las protestas recientes por la falta de agua como un movimiento espontáneo de madres que “ya no pueden más” ante una situación que califican de imposible.
Desde la Ciudad de México, la presidenta Claudia Sheinbaum defendió la capacidad del Estado mexicano para mantener relaciones comerciales y de apoyo con Cuba, pese a las presiones externas. “Se están analizando distintos esquemas para mantener la ayuda al pueblo cubano, porque México es soberano y puede mantener relaciones comerciales y de otro tipo con cualquier país del mundo”, stated la mandataria. Sheinbaum añadió que cada anuncio de mecanismo de apoyo genera reacciones adversas en sectores de la derecha, pues consideran que se está auxiliando a un pueblo que está sufriendo.
La flotilla representa un esfuerzo de solidaridad internacional en un contexto de deterioro económico en la isla caribeña y mantenimiento del embargo estadounidense. Aunque no se ha detallado la cantidad exacta de víveres ni la lista completa de organizaciones civiles recolectoras, la misión busca entregar asistencia directa a familias cubanas que enfrentan carencias severas, reafirmando la postura de México de no subordinar su política exterior a intereses extranjeros.
