Por Redacción
Ciudad de Mexico, 16 de marzo de 2026.- El expresidente estadounidense Donald Trump advirtió este martes a la OTAN sobre un futuro “muy malo” si no apoya las operaciones en el estrecho de Ormuz, donde Irán mantiene un bloqueo que afecta al 20% del petróleo mundial, mientras las principales aseguradoras marítimas excluyeron la cobertura de riesgos de guerra en aguas iraníes del Golfo Pérsico. Trump afirmó estar “en contacto” con Teherán y formar una coalición internacional para garantizar el flujo energético, aunque expresó dudas sobre la disposición iraní para negociaciones serias, en un conflicto que inició hace 16 días con ataques coordinados de Estados Unidos e Israel.
La tensión regional se intensificó con un incidente no aclarado con un dron que obligó a la Autoridad de Aviación Civil de Dubái a suspender temporalmente los vuelos en el aeropuerto emiratí, aunque sin reportarse daños mayores. Medios estatales iraníes habían reportado previamente la muerte del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, pero Reuters verificó la autenticidad de un video que lo muestra con vida, en medio de una campaña de desinformación.
Las aseguradoras Gard, Skuld y otras líderes del sector emitieron exclusiones explícitas para riesgos bélicos en la zona, lo que encarecerá significativamente el transporte marítimo y podría impactar los precios globales del crudo. El estrecho de Ormuz, entre Irán y Omán, es el paso crucial para exportaciones petroleras de Arabia Saudita, Iraq, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait.
Trump, quien mantiene influencia en la política exterior estadounidense, presionó también a China para unirse a los esfuerzos de seguridad, aunque no especificó qué países conformarán la coalición ni los resultados concretos de sus contactos con autoridades iraníes. El conflicto comenzó el 28 de febrero con operaciones militares contra blancos iraníes que incluyeron ataques al patrimonio cultural, como el palacio de Golestán.
La crisis energética coincide con bombardeos israelíes en Gaza que dejaron al menos 12 muertos según reportes recientes, en una escalada que amenaza con desestabilizar el abasto global de hidrocarburos y aumentar la volatilidad en los mercados internacionales, con efectos potenciales para economías dependientes de importaciones petroleras como México.
