Por Redacción
Ciudad de Mexico, 15 de marzo de 2026.- La compleja relación entre Estados Unidos y China mostró nuevas aristas esta semana, con una venta multimillonaria de TikTok que beneficiaría al gobierno estadounidense, una crítica satírica de la embajada china y el desbloqueo de un proyecto energético, todo en medio de una depreciación del peso mexicano ligada a la incertidumbre global. Según reportes, la administración del presidente Donald Trump recibiría una comisión de aproximadamente 10,000 millones de dólares por la venta de la plataforma TikTok a un consorcio de empresarios afines, tras años de presiones por motivos de seguridad nacional. Paralelamente, la embajada de China en Estados Unidos publicó y luego eliminó un video en la red social X donde criticaba con tono satírico la iniciativa de defensa regional “Escudo de las Américas”, impulsada por Washington.
El acuerdo sobre TikTok, reportado inicialmente por el Wall Street Journal, marcaría el final de un prolongado conflicto que llevó al gobierno estadounidense a amenazar con prohibir la aplicación propiedad del gigante chino ByteDance. La venta a inversores estadounidenses, mediada por las autoridades, no solo resolvería la disputa de seguridad, sino que generaría una ganancia fiscal directa para el gobierno de Trump, lo que algunos analistas ven como una postura contradictoria tras justificar el bloqueo por razones de seguridad.
En el ámbito geopolítico, la embajada china utilizó las redes sociales para oponerse al “Escudo de las Américas”, una estrategia de defensa regional liderada por Estados Unidos. Aunque el video fue eliminado poco después de su publicación, su mensaje refleja las tensiones por la influencia en el continente. Esta acción se da en un contexto donde el canciller chino, Wang Yi, durante las “Dos Sesiones” anuales en China, reiteró la postura de su país a favor de la cooperación en la región Asia-Pacífico y una política exterior de “desarrollo pacífico”.
En el sector energético, el parque eólico marino Revolution Wind, de 704 megavatios y desarrollado por la empresa danesa Ørsted, comenzó a operar finalmente tras haber sido bloqueado previamente por el gobierno estadounidense, que alegó riesgos para la seguridad nacional relacionados con su ubicación cerca de instalaciones estratégicas. Un fallo judicial posterior desbloqueó el proyecto, permitiendo su puesta en marcha y aportando energía a la red de Nueva Inglaterra.
La incertidumbre generada por estos frentes de tensión, sumada a otros factores globales como el conflicto en Irán y el fortalecimiento del dólar, impactó en los mercados emergentes. En México, el peso se depreció esta semana, cotizando alrededor de 17.95 unidades por dólar, con una caída semanal del 0.82%, según datos del Banco de México analizados por Gabriela Siller, directora de Análisis Económico de Banco Base. Los analistas atribuyen la aversión al riesgo de los inversionistas a la inestabilidad geopolítica y a las políticas monetarias de Estados Unidos.
Este conjunto de eventos subraya cómo la rivalidad estratégica entre las dos mayores economías del mundo se manifiesta en múltiples dimensiones —tecnológica, militar y económica—, creando oleadas de incertidumbre que afectan a terceros países, como México, cuyas monedas y mercados son sensibles a los vaivenes de la política y la seguridad global.
