Ciudad De México, 10 de julio de 2026.- El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) alertó que el fenómeno de El Niño se fortalece y alcanzará una intensidad ‘muy fuerte’ hacia finales de 2026. Fabián Vázquez Romaña, coordinador general del SMN, señaló que existe una probabilidad de 63 por ciento de que para el trimestre noviembre-diciembre-enero se tenga un ‘Niño muy fuerte’.
El funcionario detalló que el evento ‘abarcará toda la temporada de lluvias, todo el verano, todo el invierno, toda la primavera de 2027 y después comenzará a disiparse’. Actualmente, la región de monitoreo denominada Niño 3.4 registra una temperatura de 29.2 grados Celsius, apenas 0.2 grados por debajo del máximo observado en 2015.
Respecto a los impactos inmediatos, Vázquez Romaña advirtió que ‘el primer impacto será la actividad ciclónica, porque las temperaturas del océano Pacífico van a ser mucho más cálidas’, sin descartar huracanes. Se pronostica que para este año se tendrá entre 18 y 21 ciclones tropicales en el océano Pacífico y en el Atlántico entre 11 y 15. ‘Sólo llevamos cuatro’ en el Pacífico y ‘uno’ en el Atlántico, agregó el especialista, quien subrayó que ‘éste va a ser muy activo’ comparado con otros años.
Sobre la trayectoria de las tormentas, el coordinador del SMN precisó: ‘No quiere decir que todos estos ciclones van a entrar al país, simplemente que vamos a tener mayor frecuencia de formación. Muchos se van a alejar de la costa, otros probablemente se acerquen’, pero indicó que en este momento no se puede decir ‘cuánto nos van a impactar’.
En cuanto al régimen de precipitaciones, se informó que en julio y agosto la cantidad de lluvias a nivel nacional irá a la baja. ‘No va a dejar de llover, pero será un poquito menos del promedio, sobre todo en el norte, noreste, sur y sureste’, explicó Vázquez Romaña. No obstante, se espera que en septiembre y octubre las lluvias regresen; para octubre se prevé interacción con frentes fríos y precipitaciones ‘por arriba de lo normal, sobre todo, en el noroeste’.
De noviembre a enero se tendrán ‘más frentes fríos y condiciones lluviosas en el norte del país’. El fenómeno también mantendrá lluvias incluso en invierno, además de ciclones, frentes fríos y tormentas invernales. Para 2027, se prevén ‘temperaturas más altas en la primavera’, lo cual podría provocar sequías, ondas de calor, más incendios forestales y problemas en la calidad del aire de las ciudades.
