Mar Caribe, 29 de marzo de 2026.- La Secretaría de Marina (Semar) confirmó la localización de dos veleros tipo catamarán que transportaban ayuda humanitaria hacia Cuba y que habían sido reportados como desaparecidos desde el jueves anterior. Las embarcaciones fueron avistadas por una aeronave de la Armada de México a 80 millas náuticas (149 kilómetros) al noroeste de La Habana, donde se encuentra la tripulación conformada por nueve personas de seis nacionalidades distintas.
De acuerdo con el informe de la dependencia, el contacto con las naves se logró en torno a la medianoche del 28 de marzo, hora de México, tras un operativo de búsqueda iniciado de oficio. Entre los tripulantes rescatados se encuentran ciudadanos de Francia, Estados Unidos y Rusia, aunque la Semar no detalló la totalidad de los países de origen ni los nombres específicos de los activistas. Un buque de la Marina se dirige actualmente a la zona para brindar apoyo logístico a las embarcaciones.
Un portavoz del convoy Nuestra América, organización a la que pertenecen los veleros, expresó su agradecimiento a las autoridades mexicanas y cubanas por su apoyo, coordinación y profesionalismo durante el despliegue. Los organizadores indicaron que, aunque aún no han establecido comunicación directa con sus compañeros, estos ya mantienen contacto vía radio con los marinos mexicanos y estiman que su arribo a destino podría concretarse a lo largo del día o, a más tardar, el domingo.
Las embarcaciones habían partido el 20 de marzo desde Isla Mujeres, Quintana Roo, con la intención de entregar insumos en la isla caribeña, la cual atraviesa una crisis energética derivada de bloqueos en el suministro de petróleo. Inicialmente, se esperaba que la flotilla llegara entre los días 24 y 25 de marzo, pero las condiciones del mar propiciaron su desviación, lo que activó los protocolos de búsqueda y rescate de la armada mexicana.
Fuentes de la Semar destacaron que la localización exitosa demuestra la eficiencia del sistema de búsqueda y rescate de la institución. Mientras tanto, los organizadores del convoy hicieron llamados a la calma, confiando en que la situación se resolvería favorablemente dado que las embarcaciones solo se habían desviado ligeramente de su ruta original.
