Por Redacción
Ciudad de Mexico, 15 de marzo de 2026.- México enfrenta un brote activo de sarampión con 6,792 casos confirmados en lo que va del año, según el último informe de la Secretaría de Salud, mientras especialistas alertan sobre los factores de riesgo para enfermedades renales y la influencia genética en la obesidad entre la población mexicana. El reporte oficial detalla que el estado de Jalisco concentra el 58.7% de los contagios, con 3,989 casos, y que el grupo más afectado son niños de 1 a 4 años. Además, se han registrado 34 defunciones desde enero de 2025, siete de ellas en 2026.
La Dirección General de Atención a la Salud aplicó un cuestionario de salud renal a 1,411 personas, principalmente estudiantes de 15 a 24 años, donde 144 requirieron exámenes químicos adicionales. Gustavo Adolfo Olaiz Fernández, titular de la dependencia, señaló que la enfermedad renal crónica representa la tercera causa de muerte en México, después de cardiopatías isquémicas y diabetes. “La progresión silenciosa de esta enfermedad representa un desafío para la salud pública”, afirmó Rosa Erro Aboytia, directora general del Centro Nacional de Trasplantes.
Por otro lado, la investigadora Lorena Orozco del Instituto Nacional de Medicina Genómica advirtió que cientos de variantes genéticas influyen en la susceptibilidad a desarrollar obesidad en la población mexicana. Mientras tanto, la psicóloga infantil Paloma Méndez alertó sobre los riesgos del uso excesivo de pantallas en niños y recomendó una reducción progresiva de su utilización para prevenir afectaciones en el desarrollo infantil.
El brote de sarampión se ha extendido a 433 municipios del país, con 865 nuevos contagios reportados entre el 5 y el 14 de marzo. La tasa más alta de incidencia se registra en menores de un año, con 65.30 casos por cada 100,000 habitantes. La Secretaría de Salud mantiene vigilancia epidemiológica en coordinación con la Organización Panamericana de la Salud para contener la propagación del virus.
Los especialistas coinciden en que la conjunción de enfermedades infecciosas como el sarampión, junto con padecimientos crónicos como la obesidad y la insuficiencia renal, representa un desafío multifactorial para el sistema de salud mexicano que requiere estrategias integrales de prevención y atención.
