Por Redacción
Ciudad De México, 21 de marzo de 2026.- En un contexto marcado por la gestión de riesgos ambientales y sanitarios, el Senado de la República analiza una iniciativa del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) para regular sustancias químicas peligrosas, mientras autoridades federales reportan la aplicación de más de 147 mil dosis de vacuna contra el sarampión en Coahuila y el aseguramiento de 25.11 toneladas de pesca ilegal en Ensenada, Baja California.
La propuesta legislativa, impulsada por el coordinador del PVEM en el Senado, Manuel Velasco, surge tras la visita del Relator Especial de la ONU sobre sustancias y desechos peligrosos, Marcos A. Orellana. Durante su estancia en el país, el funcionario internacional recibió 42 contribuciones relacionadas con la exposición a tóxicos, en un escenario global donde existen registradas más de 142 millones de sustancias químicas. La iniciativa busca establecer marcos jurídicos más estrictos ante la impunidad de casos como el ecocidio en el Río Sonora de 2014.
En materia de salud pública, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Coahuila ha intensificado sus acciones preventivas. Verónica Hernández Sandoval, enfermera supervisora de la institución, confirmó que se han aplicado más de 147 mil dosis de la vacuna contra el sarampión en la entidad, como parte de los esfuerzos para contener brotes infecciosos y proteger a la población vulnerable.
Paralelamente, la Secretaría de Marina, a través de la Armada de México y la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca), llevó a cabo un operativo de vigilancia ambiental en Ensenada. Las fuerzas navales lograron el decomiso de un cargamento de pesca ilegal que ascendió a 25,110 kilogramos. El material asegurado incluyó 2,100 kilogramos de buche de curvina y 23,010 kilogramos de pescado entero congelado de la misma especie, preservando así los recursos marinos de la región.
Estas acciones simultáneas reflejan la multifactorialidad de las políticas públicas actuales, que abordan desde la regulación química internacional hasta la protección directa de la salud ciudadana y la defensa del patrimonio natural. La convergencia de estos eventos en marzo de 2026 subraya la urgencia de atender tanto los pasivos ambientales históricos como las amenazas sanitarias y ecológicas presentes.
