Por Redacción
Secretaría De Gobernación (Ciudad De México), 17 de marzo de 2026.- La alianza entre Morena, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT) se recompuso formalmente este martes por la noche tras una fractura inicial, al firmar un acuerdo para impulsar una nueva reforma electoral y mantener su coalición de cara a las elecciones de 2027. El pacto, celebrado en la Secretaría de Gobernación y encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, llega después de que los partidos aliados votaron en contra de la primera propuesta de reforma constitucional de la mandataria, lo que obligó al gobierno a negociar un ‘Plan B’ para asegurar los votos necesarios en el Congreso.
El acuerdo, que Sheinbaum calificó como un “ejemplo de unidad y democracia”, permitirá a los tres partidos seguir recibiendo prerrogativas públicas sustanciales. Según datos de la investigación, el PT recibió 828 millones de pesos en 2026 para sus Centros de Desarrollo Infantil (Cendis), y en conjunto con el PVEM, los dos partidos aliados obtendrán alrededor de 1,500 millones de pesos en financiamiento público este año. En los últimos siete años, estas formaciones han captado cerca de 9,000 millones de pesos en recursos públicos, una cifra que ha generado críticas por el mantenimiento de estos privilegios.
La crisis se desató cuando el PVEM y el PT, pese a ser socios de gobierno, votaron en contra de la reforma electoral inicial de Sheinbaum en la Cámara de Diputados, un movimiento que puso en riesgo la mayoría calificada necesaria. Este voto en contra fue interpretado como una presión para negociar condiciones y preservar sus presupuestos. “Hemos logrado un entendimiento que fortalece nuestro proyecto y garantiza la gobernabilidad”, señaló Karen Castrejón, dirigente nacional del PVEM, durante el evento en Segob.
Por su parte, el líder del PT, Alberto Anaya, destacó que el nuevo acuerdo incluye “compromisos claros” para el bienestar social, en referencia a los programas como los Cendis que administra su partido. Sin embargo, la oposición, integrada por el PRI, PAN y Movimiento Ciudadano, ha señalado la contradicción de que el gobierno prometa límites a los presupuestos partidistas mientras negocia con aliados que mantienen financiamiento millonario.
El contexto político muestra a una oposición debilitada, con el PRI reportando una pérdida del 5.36% de su base militante en los últimos seis meses. Existe preocupación dentro de Morena de que, para 2027, el PVEM y el PT pudieran explorar una alianza con parte de la oposición si no se mantenían dentro del bloque oficialista, un escenario que este nuevo pacto busca evitar a toda costa.
La firma de este acuerdo consolida la ruta del gobierno hacia las elecciones intermedias de 2027, pero deja pendiente la definición concreta del ‘Plan B’ de reforma electoral, cuyos detalles no fueron revelados. La reactivación de la coalición sugiere que la negociación política y el reparto de recursos seguirán siendo pilares de la estrategia de Sheinbaum para conservar la mayoría en el Congreso.
