Por Redacción
México, Mexico, 15 de marzo de 2026.- Morena inició formalmente su proceso de encuestas internas para definir al candidato o candidata que contenderá por la gubernatura de Baja California en las elecciones de 2027, un movimiento que pone a prueba la cohesión del partido y su estrategia de sucesión en un estado clave, en medio del debate sobre el futuro rol político del presidente Andrés Manuel López Obrador después de que concluya su mandato. El proceso, que se desarrolla en un contexto de intensas pugnas internas y alianzas, busca medir la preferencia entre una docena de aspirantes, incluyendo figuras locales como el alcalde de Tijuana, Ismael Burgueño Ruiz, y la senadora Julieta Ramírez Padilla.
La contienda interna es vista como un primer termómetro para medir la influencia que López Obrador podrá ejercer desde fuera de la presidencia en la definición de candidaturas y la agenda del partido. Aunque el presidente no ha hecho declaraciones públicas específicas sobre su rol post-presidencial, la elección en Baja California, uno de los estados más poblados y estratégicos del país, se considera una prueba crucial para el proyecto de la Cuarta Transformación.
Dentro de Morena, las facciones se han alineado en torno a distintos pre-candidatos. Burgueño Ruiz, cercano al gobernador actual de extracción morenista, representa una continuidad, mientras que Ramírez Padilla y otros senadores como Armando Ayala Robles buscan capitalizar su presencia nacional. Militantes locales, que prefirieron mantener el anonimato, señalaron que el proceso está lejos de ser pacífico y que existen fuertes tensiones por el control de la maquinaria electoral.
El resultado de estas encuestas definirá no sólo al abanderado para la gubernatura, sino que sentará un precedente para otros procesos internos en el país. Morena busca evitar una fractura que pueda beneficiar a la oposición en un estado donde la coalición opositora Juntos Haremos Historia en Baja California mantiene una fuerte presencia.
Analistas políticos consideran que la capacidad de López Obrador para unificar a las distintas corrientes internas después de 2024 será fundamental para la estabilidad del partido. El escenario en Baja California es un microcosmos de los desafíos que enfrentará Morena a nivel nacional: mantener la unidad sin la figura presidencial actuando como árbitro supremo.
El proceso de selección continuará en las próximas semanas, con la expectativa de que los resultados de las encuestas sean anunciados antes de que finalice el primer semestre del año. La definición de esta candidatura es observada con atención, pues marcará el tono de la sucesión presidencial dentro de Morena y el papel que jugará su líder fundador en la política mexicana posterior a 2024.
