Por Redacción
Fresnillo, 22 de julio de 2026.- La ciudad de Fresnillo, en el estado central de Zacatecas, ha sido la más afectada por una masacre registrada durante el fin de semana que dejó como saldo 10 hombres asesinados. La mitad de los cuerpos fueron encontrados colgando de un puente, parcialmente desnudos y mostrando signos de tortura, después de que todas las víctimas fueran secuestradas en diferentes momentos, aunque las autoridades indican que no se han presentado denuncias formales.
El Cártel de Sinaloa, que cuenta con células operando en el estado, se atribuyó la responsabilidad de los asesinatos mediante un video que muestra a hombres armados y encapuchados. Los cuerpos de las 10 víctimas fueron localizados en tres lugares diferentes dentro de Zacatecas. Al menos seis de los fallecidos trabajaban en Fresnillo, entre ellos dos dueños de negocios, padre e hijo: Armando Ledesma Aguirre y José Armando Ledesma Campos, quienes dirigían empresas en sectores como minería, transporte de agua y combustible, y construcción.
Otra de las víctimas identificadas que laboraba en la localidad fue Juan Carlos Berumen Guerrero, dueño del bar Las Míster y DJ. Además del impacto en el sector privado, dos miembros del ayuntamiento fueron asesinados: Fidel Alvarado de la Torre, jefe de Desarrollo Social, y Jesús Gerardo Muñetón Hernández, bombero del equipo municipal de protección civil. En su página oficial de Facebook, el ayuntamiento describió a ambos como “funcionarios eficientes, amables que estaban profundamente comprometidos con su trabajo”.
En relación con los responsables, la fiscalía estatal trabaja bajo la hipótesis de “posibles actos de colusión y extorsión por parte de servidores públicos”. Hasta el momento, cinco personas han sido detenidas, tres de ellas el martes: dos hombres de 22 y 23 años y una niña de 16 años. Los detenidos fueron arrestados durante un patrullaje y se les incautaron armas y drogas.
Ante los hechos, la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción en Zacatecas condenó los asesinatos y pidió a “la sociedad civil y al sector privado” mantenerse “unidos, sin normalizar la violencia”. Por su parte, la Confederación Patronal de la República Mexicana (COPARMEX) en Zacatecas expresó sus condolencias “por la pérdida de personas que contribuyeron al desarrollo económico y social de nuestro estado”, añadiendo que “ninguna sociedad puede aspirar a un futuro de desarrollo cuando la violencia pone en riesgo a quienes trabajan, emprenden, invierten y generan oportunidades para otros”.
