Por Redacción
Washington, 23 de marzo de 2026.- Funcionarios de México, Estados Unidos y Canadá iniciaron este lunes una serie de mesas técnicas en la capital estadounidense con el objetivo de revisar el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Las conversaciones, coordinadas por la Secretaría de Economía de México y la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), se centran en tres ejes principales: reglas de origen, certidumbre en las cadenas de proveeduría y la reducción de importaciones provenientes de Asia.
La reunión cuenta con la participación de Marcelo Ebrard, secretario de Economía de México, así como representantes del sector empresarial como el Cuarto de Junto y el Consejo Coordinador Empresarial (CCE). Las partes han establecido como meta alcanzar un consenso antes del 1 de julio, buscando evitar que las negociaciones requieran un periodo de “tiempo extra” que extienda los plazos definidos.
El contexto de estas negociaciones refleja una dependencia comercial asimétrica y cambios en los flujos globales. Datos recientes indican que más del 80% de las exportaciones mexicanas tienen como destino Estados Unidos. Sin embargo, en cuanto a importaciones, México obtuvo en enero el 51% de sus bienes de Asia, mientras que solo el 34% provino de sus socios del T-MEC. Por su parte, Estados Unidos registró que el 45% de sus importaciones llegaron de Asia y el 27% de sus compras externas provinieron de los países firmantes del tratado.
En el ámbito del análisis económico, Daniel Zaga, economista en jefe de Deloitte México, ha participado en la discusión sobre los impactos de estas posibles modificaciones. Paralelamente, existe un movimiento que cuestiona la naturaleza de los tratados de libre comercio actuales, argumentando que funcionan como mecanismos “OMC Plus” que exceden los temas comerciales tradicionales y podrían limitar la soberanía de los estados.
Las mesas técnicas continúan trabajando para alinear las posiciones de los tres países, aunque no se han detallado públicamente las posturas específicas de Canadá en esta ronda ni la duración exacta de las sesiones. La urgencia de cerrar un acuerdo antes de la fecha límite de julio marca el ritmo de los trabajos en Washington.
