Por Redacción
Nuevo Laredo, 20 de agosto de 2026.- Las fallas en el sistema central de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM) han provocado la paralización recurrente del Puente del Comercio Mundial III, el principal cruce terrestre de mercancías entre México y Estados Unidos. En febrero de 2025, una avería detuvo las operaciones por más de cuatro horas, generando filas de tractocamiones de varios kilómetros; un incidente similar ocurrió en junio pasado, cuando una interrupción de más de seis horas colapsó los accesos al punto fronterizo.
La magnitud de estas interrupciones impacta directamente en la cadena logística nacional e internacional, dado que este puente concentra una parte fundamental del movimiento de carga hacia Estados Unidos. Según datos recabados, cualquier fallo en este nodo afecta al menos la tercera parte del comercio binacional. Al respecto, se ha señalado que “hay lugares donde tráfico parado por unas horas es una molestia, en otros, como Nuevo Laredo, una falla de unas horas puede convertirse en un problema nacional”.
La relevancia estratégica de esta aduana se refleja en las cifras operativas. En el periodo de enero a abril de 2025, la ANAM reportó que Nuevo Laredo concentró el 35.9% del valor de las operaciones de todas las aduanas fronterizas mexicanas, equivalente a 2.186 billones de pesos. Esta cifra supera ampliamente a otras plazas como Ciudad Juárez, que representó el 12.1%, Reynosa con el 11.8% y Tijuana con el 8.3%.
En términos de ingresos fiscales, la aduana de Nuevo Laredo también lidera la recaudación. Entre enero y mayo de 2025, generó el 46.8% de toda la recaudación de las aduanas fronterizas del país. Para el cierre del primer semestre, de enero a junio de 2025, esta participación ascendió al 46.9%, muy por encima del 13.5% registrado por Ciudad Juárez en el mismo lapso.
Ante la saturación constante, los transportistas han planteado la necesidad de ampliar a 24 horas la operación del Puente del Comercio Mundial. La medida busca evitar que las unidades queden detenidas al concluir el horario habitual debido a los picos de congestión. Sobre la situación actual, se ha advertido que “en una economía integrada a Estados Unidos, el congestionamiento fronterizo deja de ser un problema local y se convierte en un impuesto silencioso al comercio exterior”.
