Islamabad, 13 de abril de 2026.- Estados Unidos comenzó este lunes la aplicación de un bloqueo naval en los puertos de Irán y en la zona del estrecho de Ormuz, tras el fracaso de las negociaciones diplomáticas sostenidas en Pakistán. La medida, programada para las 10:00 horas tiempo del Este de Estados Unidos (8:00 horas de Denver), fue confirmada por el Comando Central de las Fuerzas Armadas de EE.UU. (CENTCOM), que detalló que se aplicará a todo el tráfico marítimo que entre o salga de puertos iraníes, sin importar la nacionalidad de los buques.
El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó el domingo que la Marina tomaría el control de la ruta marítima después de que colapsaran las conversaciones históricas en Islamabad, donde el vicepresidente JD Vance y el presidente del parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, sostuvieron 21 horas de diálogo continuo sin alcanzar un acuerdo. Fue el primer encuentro de este nivel entre ambos países desde la Revolución Islámica de 1979. El fracaso se atribuyó al programa nuclear iraní; Vance declaró: “Necesitamos el compromiso de que Irán no buscará armas nucleares. Aún no lo hemos visto”, mientras que Ghalibaf respondió que EU “no pudo ganarse la confianza” de la delegación iraní.
A pesar del cerco a los puertos iraníes del Golfo Pérsico y el Golfo de Omán, el CENTCOM indicó que las fuerzas estadounidenses “no impedirán la libertad de navegación de los buques que transiten por el estrecho de Ormuz hacia y desde puertos no iraníes”. La operación busca aislar comercialmente a Irán manteniendo abierto el estrecho para la navegación internacional, por donde pasa cerca del 20% del petróleo mundial. Sin embargo, la Guardia Revolucionaria de Irán advirtió en la madrugada de este lunes que “cualquier buque militar que se acerque al Estrecho de Ormuz viola el alto el fuego” y recibirá una “respuesta severa”.
La acción unilateral de Washington generó rechazo inmediato entre aliados europeos. El primer ministro británico, Keir Starmer, reiteró este lunes que Reino Unido “no apoya el bloqueo” de los puertos iraníes ordenado por Trump, asegurando que “no nos dejaremos arrastrar a la guerra”. Por su parte, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció que organizará “en los próximos días” una cumbre junto a Reino Unido para abordar una posible “misión pacífica multinacional” destinada a garantizar la libertad de navegación en el estrecho, describiéndola como una misión “estrictamente defensiva, independiente de los beligerantes”.
El ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, afirmó que Irán y Estados Unidos estuvieron a “un paso” de firmar un acuerdo, pero se toparon con exigencias “maximalistas” y “cambios de las reglas” por parte de Washington. “Cuando estábamos a un paso del ‘Memorándum de Entendimiento de Islamabad’, nos topamos con maximalismo, cambios de las reglas del juego y un bloqueo”, dijo Araqchí, quien agregó que “la enemistad engendra enemistad”. Previamente, autoridades iraníes habían reportado la muerte de 3,375 personas en 39 días de bombardeos, cifra informada por Abás Masyedi, jefe de la Organización de Medicina Legal.
Ante la escalada, el presidente Trump sostuvo una postura intransigente: “Irán nunca tendrá un arma nuclear. Cualquier iraní que dispare será enviado al infierno”. Por su parte, el presidente del Parlamento iraní advirtió: “Si ellos luchan, nosotros lucharemos… no cederemos a ninguna amenaza”. Desde el miércoles, cuando comenzó la tregua, el volumen de cargueros en la zona ha caído por debajo de la media de los días anteriores al acuerdo, en un contexto donde el parlamentario Mahmoud Nabavian reveló que Washington exigió participación conjunta en los beneficios del estrecho y la eliminación del uranio enriquecido al 60%.
