Escala sin control el conflicto en Medio Oriente: Irán bajo bombardeos de EE.UU. e Israel mientras responde contra al menos 10 países aliados

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Por Redacción

Ciudad de México, 3 de marzo de 2026.- El conflicto armado en Oriente Medio entró en su cuarto día con una escalada vertiginosa, donde Estados Unidos e Israel continúan bombardeando intensamente instalaciones iraníes bajo la operación conjunta Operation Epic Fury, mientras Irán ha extendido sus represalias con misiles y drones contra Israel y al menos ocho a diez países de la región que albergan bases estadounidenses o son aliados de Washington, afectando ya a más de 13 naciones en total según mapas y reportes de medios internacionales.

Desde el inicio de los ataques el 28 de febrero, Estados Unidos e Israel son los únicos países que han lanzado ofensivas directas y masivas contra territorio iraní, con objetivos que incluyen instalaciones nucleares, fábricas de misiles, bases navales y sedes gubernamentales en Teherán, Isfahán, Natanz y otras ciudades. El Pentágono reportó haber atacado cerca de 2,000 objetivos hasta el martes, mientras Trump afirmó que la campaña avanza “muy por delante de lo programado” y que una “gran ola” de bombardeos está por llegar. No hay indicios de que otros países se hayan unido directamente a los ataques contra Irán; la coalición se limita estrictamente a estos dos aliados, aunque Reino Unido ha visto afectada su base en Chipre por drones iraníes, y Francia y Grecia enviaron refuerzos en respuesta.

En represalia, Irán ha lanzado cientos de misiles balísticos y drones en lo que denomina Operación Verdadera Promesa IV, impactando no solo a Israel —donde se activaron sirenas antiaéreas y se reportaron daños en ciudades como Tel Aviv— sino también a bases y objetivos en Baréin, Kuwait, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita, Jordania, Irak y Omán, según confirmaron gobiernos regionales y reportes de BBC, CNN, El País y Wikipedia actualizada en tiempo real. Algunos medios como el diario.es y TN hablan de hasta 13 países impactados por la onda expansiva, incluyendo Líbano (donde Israel inició incursiones terrestres contra Hezbolá y se reportaron 52 muertos), Chipre (con derribos de drones cerca de bases británicas) y daños colaterales en Siria e incluso manifestaciones violentas en Pakistán.

El balance humano es alarmante: la Media Luna Roja iraní reportó cerca de 800 muertos en Irán por los bombardeos conjuntos, incluyendo civiles en una escuela primaria; seis militares estadounidenses han fallecido en ataques a bases en la región, y al menos 11 en Israel por represalias iraníes. Países del Golfo como Emiratos interceptaron cientos de proyectiles, pero sufrieron impactos en aeropuertos, hoteles y zonas comerciales, paralizando el turismo y elevando los precios del petróleo. Irán amenazó con cerrar el estrecho de Ormuz, lo que podría colapsar el comercio global de energía.

Donald Trump reiteró que los objetivos son destruir la capacidad de misiles y la armada iraní, degradar proxies terroristas y asegurar que Irán nunca obtenga armas nucleares, sin descartar tropas terrestres “si fueran necesarias”. El secretario de Estado Marco Rubio advirtió que “nada está descartado”. Desde el Congreso estadounidense, republicanos respaldan la acción como “decisiva”, mientras demócratas critican la falta de autorización congressional.

La oposición en México y analistas latinoamericanos expresaron preocupación por el impacto en precios energéticos y migración; el gobierno federal monitorea la situación sin pronunciamientos directos. Expertos advierten que sin intervención diplomática urgente —con Rusia y China manteniéndose al margen por ahora—, el conflicto podría derivar en una guerra regional prolongada, con riesgos de miles de bajas adicionales y desestabilización global. Hacia los próximos días, se espera intensificación de bombardeos estadounidenses e israelíes, mientras Irán promete no dejar “ni una gota de petróleo” transitar si continúan los ataques, elevando la tensión a niveles sin precedentes en décadas.