Por Redacción
Ciudad de Mexico, 19 de marzo de 2026.- Dos accidentes ferroviarios separados ocurrieron este martes en el estado de Texas, Estados Unidos, dejando al menos dos lesionados leves y provocando una fuga de etanol. En el primero, un tren de pasajeros de Amtrak impactó contra un camión de 18 ruedas en las cercanías de Missouri City, mientras que en el segundo, un convoy de carga de la empresa Union Pacific descarriló en las afueras de Houston, con más de dos docenas de vagones fuera de las vías.
El incidente con el tren de pasajeros, identificado como el servicio Sunset Limited, ocurrió durante la mañana del 17 de marzo. De acuerdo con el jefe del Departamento de Bomberos de Missouri City, Mario Partida, el camión quedó detenido sobre las vías justo antes de que se activaran las barreras de seguridad del cruce ferroviario, lo que impidió que el conductor pudiera retirarlo a tiempo. El tren, que transportaba a 93 pasajeros y 11 miembros de la tripulación, logró detenerse tras la colisión, evitando un descarrilamiento.
“No hubo víctimas graves ni descarrilamiento”, confirmó el jefe Partida tras la intervención de los equipos de emergencia. Los dos lesionados leves reportados recibieron atención médica en el lugar. Los 104 ocupantes del tren fueron evacuados de manera preventiva como parte del protocolo de seguridad.
En un incidente no relacionado, pero ocurrido el mismo día, un tren de carga operado por Union Pacific descarriló en un área cercana a Houston. Según los reportes iniciales, más de dos docenas de vagones salieron de las vías. Aunque no se reportaron heridos entre la tripulación o personal de emergencia, el accidente sí provocó una fuga de etanol, un combustible altamente inflamable, lo que requirió la intervención de equipos especializados para contener el derrame.
Las autoridades no han especificado la causa precisa del descarrilamiento del tren de carga ni el volumen exacto del etanol que se fugó. Tampoco se ha informado sobre la identidad de la compañía propietaria del camión involucrado en el choque con el tren Amtrak, ni sobre la condición de su conductor. Ambos eventos están siendo investigados por las autoridades correspondientes, aunque hasta el momento no hay indicios de que estén conectados entre sí.
Estos incidentes ponen de relieve los riesgos en la infraestructura de transporte en una región con alta actividad ferroviaria y de carga por carretera. Texas es un corredor clave para el transporte de mercancías y pasajeros en Estados Unidos, y accidentes como estos suelen generar revisiones de los protocolos de seguridad en cruces y el mantenimiento de vías.
