Por Redacción
Ciudad de Mexico, 12 de agosto de 2026.- El despojo, robo y venta fraudulenta de inmuebles se ha convertido en un botín millonario para grupos delictivos en la Ciudad de México (CDMX), con ingresos equiparables a los obtenidos por delitos como el narcomenudeo o la extorsión, alertó Alfonso Zermeño Infante, notario número 5 de la capital y especialista en el tema.
En entrevista con DIARIO 24 HORAS, el integrante del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia en la Ciudad de México explicó que esta práctica ilícita, detonada en la década de los 80 por organizaciones sociales en demanda de vivienda, hoy está ocupada por estructuras criminales que emplean alta tecnología, grupos de choque, asesoría jurídica y la corrupción de servidores públicos. “Ahí han encontrado un mayor mercado”, señaló Zermeño Infante.
El experto detalló que apoderarse de una casa con valor aproximado de 12 millones de pesos les cuesta a estos grupos un millón 200 mil pesos entre documentación y movilización de golpeadores, pero les deja ganancias superiores a 8 millones de pesos por caso. Las agresiones se cometen principalmente contra personas de la tercera edad y en inmuebles de clase media a alta, no solo de interés social.
La forma de operar consta de varias etapas: primero recorren colonias para detectar casas abandonadas y por las noches vuelan drones para verificar si hay movimiento. Una vez detectado el predio, ingresan violentamente, cambian las chapas y elaboran un contrato privado ilegal. Posteriormente, piden a sus abogados tramitar un juicio de otorgamiento falso que les entrega el poder sobre el inmueble; por ese trámite pagan entre 50 y 100 mil pesos.
Más adelante, obtienen escrituras irregulares y acuden ante un juez para promover un juicio en rebeldía, donde se notifica si alguien reclama la propiedad, para sustentar que el bien les pertenece, además de pagar los impuestos adeudados. En la siguiente etapa presentan esas escrituras ante el Registro Público de la Propiedad para formalizar la titularidad y vender la propiedad a un precio menor al del mercado, cobrando millones de pesos de manera ilegal.
Zermeño Infante insistió en que estos grupos están muy organizados, actúan de manera cautelosa y ejercen violencia física o psicológica contra las víctimas. Ante esta problemática, pidió a la población estar prevenidos, tener la documentación de sus propiedades en regla, no dejar de realizar los trámites de sucesión si un familiar fallece y jamás prestar sus escrituras para evitar que los criminales dejen los trámites “limpio de polvo y paja”.
