Tijuana, 28 de marzo de 2026.- El pastor Albert Rivera, fundador del Albergue Ágape, denunció públicamente el caso de Manuel, un migrante originario de Guerrero que fue privado de su libertad y torturado tras abandonar el refugio donde se resguardaba. De acuerdo con el relato, el hombre salió la mañana del 21 de marzo sin avisar al personal y regresó la madrugada del día siguiente con múltiples lesiones en el cuerpo.
Al ser revisado por los responsables del albergue, se identificó que la víctima presentaba golpes y quemaduras en gran parte de su cuerpo. Tras ser trasladado al Hospital General de Tijuana, el diagnóstico médico determinó quemaduras de primer grado en brazos, piernas y cara, así como lesiones por quemadura en la zona íntima. El pastor Rivera indicó que el estado de salud del migrante es delicado, pues parece tener una infección y necesita tratamiento de emergencia.
“Decidió salirse del albergue, no habló con nosotros, y ya después cuando regresó con nosotros pues llegó así torturado, golpeado, lo levantaron en la calle. Está muy mal, ahorita parece que tiene una infección y necesita tratamiento de emergencia”, declaró Albert Rivera sobre las condiciones en las que fue encontrado Manuel.
Ante la situación, integrantes del Albergue Ágape acudieron a la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDHBC) para interponer una queja y gestionar ayuda psicológica y médica para la víctima. Según el testimonio del pastor, inicialmente no les brindaron atención en la dependencia estatal, motivo por el cual recurrieron posteriormente a la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), la cual proporcionó asesoría legal para el caso.
La denuncia busca garantizar la atención integral para Manuel, quien requiere cuidados especializados tras el ataque sufrido en la vía pública. Mientras tanto, el personal del refugio continúa atendiendo al migrante a la espera de que las autoridades correspondientes den seguimiento a la solicitud de apoyo presentada ante los organismos de derechos humanos.
