Caracas, 25 de marzo de 2026.- Delcy Rodríguez, identificada en reportes como gobernante encargada de Venezuela, anunció la destitución de Samuel Moncada como representante permanente ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y designó en su lugar a la diplomática Coromoto Godoy. El cambio fue informado a través de canales oficiales y redes sociales, donde se destacó la trayectoria de Godoy para consolidar la presencia del país en el sistema multilateral. Simultáneamente, se confirmó el nombramiento de Johann Álvarez Márquez como nuevo ministro del Poder Popular de Comercio Exterior.
En el mensaje de designación, Rodríguez expresó confianza en la experiencia de Godoy para defender los intereses nacionales y fortalecer las relaciones de cooperación internacional. Moncada, quien ocupó el cargo desde 2017, fue agradecido por su labor y se adelantó que asumirá nuevas tareas en el ámbito diplomático. Godoy deja la titularidad del Ministerio de Comercio Exterior, cartera que pasa a manos de Álvarez Márquez, anteriormente viceministro de Promoción de Exportaciones, con el objetivo de impulsar exportaciones no petroleras.
Estos movimientos se suman a una serie de ajustes en la estructura gubernamental reportados en las últimas semanas. Entre los cambios relevantes figura la salida de Vladimir Padrino López del Ministerio de Defensa y la entrada de Gustavo González López, así como relevos en las carteras de Energía Eléctrica y Transporte. Las fuentes indican que estas decisiones se dan en un contexto de reacomodos dentro del aparato estatal, aunque existen contradicciones en los reportes sobre el estatus exacto del gobierno y la sucesión del poder ejecutivo tras la captura de Nicolás Maduro.
La situación política de Venezuela mantiene atención internacional debido a la ambigüedad sobre la naturaleza del mandato actual. Mientras algunas fuentes refieren a Rodríguez como presidenta encargada que asumió funciones tras eventos ocurridos en enero de 2026, otras narrativas presentan discrepancias sobre la denominación del cargo y las circunstancias de la transición. Esta incertidumbre se refleja en las reacciones diplomáticas y en la cobertura de los medios sobre la legitimidad y continuidad de las instituciones venezolanas.
Paralelamente, el proceso legal contra Nicolás Maduro continúa en Nueva York, mientras actores internacionales monitorean la evolución de la crisis. La reestructuración del gabinete busca, según los voceros oficiales, optimizar la gestión económica y la proyección diplomática del país en un escenario marcado por presiones externas y la necesidad de diversificación productiva.
