Por Redacción
Ciudad De México, 19 de marzo de 2026.- La Secretaría de Gobernación (Segob) confirmó la aceptación de la sentencia emitida por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en contra del Estado mexicano por el caso de Ernestina Ascencio, hecho que determina la responsabilidad internacional del país por violaciones a los derechos humanos ocurridas en 2007 en el estado de Veracruz.
De acuerdo con la investigación, la sentencia establece que el Estado es responsable de la vulneración de los derechos a la vida y a la salud de la víctima, así como de la violación a las garantías y protección judicial. El fallo también señala la afectación a la integridad de los familiares y la falta de perspectiva de género e interseccionalidad en el manejo original del caso.
El caso tiene su origen en denuncias de agresión sexual perpetrada por elementos del Ejército mexicano. La Corte Interamericana analizó la responsabilidad del Estado no solo por los hechos directos contra la mujer, sino por la omisión en la investigación y la falta de acceso a la justicia para sus allegados.
La Secretaría de Gobernación, como fuente oficial del comunicado, ratificó la posición del gobierno federal ante la determinación del organismo internacional. La aceptación de la condena implica el reconocimiento de las fallas estructurales que permitieron la impunidad durante casi dos décadas desde los hechos originales.
Esta decisión judicial pone de manifiesto la gravedad de las violaciones cometidas por actores estatales y la obligación del gobierno de cumplir con las medidas de reparación integral ordenadas por la CIDH, aunque los detalles específicos de dichas medidas no han sido divulgados en el comunicado inicial de la Segob.
La sentencia marca un precedente en la jurisprudencia de derechos humanos en México al abordar casos de violencia sexual con componente militar y discriminación étnica, exigiendo al Estado garantizar la no repetición de estos hechos y restaurar la confianza en el sistema de justicia para las comunidades indígenas.
