Condado De Zavala, 04 de junio de 2026.- Se confirmó un caso de gusano barrenador del Nuevo Mundo en Texas, lo que marca el regreso de una plaga que había sido erradicada del país hace más de medio siglo. Las larvas fueron detectadas en un becerro de tres semanas de edad en el condado de Zavala, al sur de Texas y cerca de la frontera con México. Se trata del primer caso registrado en el Estado desde 1966 y es el único confirmado en territorio estadounidense hasta ahora.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) confirmó el hallazgo y activó un plan de respuesta que incluye una zona de cuarentena de aproximadamente 19,3 kilómetros (12 millas) alrededor del sitio donde fue localizado el becerro. El plan establece restricciones al movimiento de ganado y otros animales de sangre caliente, así como un incremento en las labores de vigilancia y captura de insectos.
Las autoridades anunciaron el despliegue de un equipo de comando conjunto con la Comisión de Salud Animal de Texas para coordinar las acciones de contención. La detección se produjo después de meses de advertencias por parte de autoridades federales, funcionarios estatales y organizaciones ganaderas sobre el avance de la plaga a través de México rumbo a la frontera.
El gusano barrenador del Nuevo Mundo no se transmite directamente entre animales; la amenaza proviene de la mosca que deposita sus huevos en heridas abiertas o cavidades corporales. Cuando los huevos eclosionan, las larvas penetran el tejido vivo y comienzan a alimentarse de él, provocando lesiones severas, infecciones y, en los casos más graves, la muerte del animal afectado. Aunque las infecciones en humanos son poco frecuentes, las autoridades sanitarias reconocen que pueden ocurrir.
Para combatir la propagación del parásito, el Gobierno federal ha recurrido nuevamente a la liberación de moscas macho estériles. Debido a que las hembras suelen aparearse una sola vez durante su vida, la reproducción de la especie disminuye cuando se cruzan con machos incapaces de producir descendencia.
Brooke Rollins, secretaria de Agricultura, declaró: “No hay motivos para creer que esta incursión vaya a dar lugar al establecimiento de la plaga en nuestro país” y añadió que “no hay riesgo de infestación masiva”. El hallazgo ocurre en un momento especialmente sensible para la industria ganadera, que enfrenta el menor tamaño de su hato bovino en 75 años y precios récord de la carne de res.
