Por Redacción
Puerto Leguízamo, 23 de marzo de 2026.- Un avión Hércules C-130 de la Fuerza Aeroespacial Colombiana (FAC) se accidentó este lunes 23 de marzo de 2026, alrededor de las 9:50 horas locales, poco después de despegar del aeropuerto de Puerto Leguízamo, en el departamento de Putumayo. El siniestro dejó como saldo preliminar un fallecido y múltiples heridos entre los ocupantes, quienes en su mayoría eran soldados destinados a operar en la región fronteriza.
De acuerdo con las cifras proporcionadas por el presidente Gustavo Petro, hasta la tarde de este lunes se confirmaba la muerte de una persona y 77 heridos, aunque el estado de otros 43 ocupantes permanecía por establecerse en medio de la confusión inicial. Por su parte, el general Carlos Fernando Silva Rueda, comandante de la FAC, reportó inicialmente 48 heridos sobrevivientes. Las versiones sobre el número total de personas a bordo varían entre 121 y 125, incluyendo entre 110 y 114 soldados y 11 tripulantes.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, confirmó que la aeronave cubría la ruta entre Puerto Leguízamo y Puerto Asís transportando dos pelotones del Batallón de Selva 49 del Ejército. En un comunicado, el funcionario lamentó el hecho y precisó que la aeronave cayó a tierra a aproximadamente un kilómetro y medio del aeródromo, incendiándose inmediatamente. Sánchez Suárez descartó que el accidente esté relacionado con un ataque de actores ilegales, asegurando que la nave estaba en condiciones de aeronavegabilidad y la tripulación cualificada.
Imágenes y videos difundidos en redes sociales muestran una columna de humo negro elevándose desde la zona rural donde cayó el aparato, así como el posterior incendio de los restos. En algunas grabaciones se escuchan explosiones atribuidas a la detonación de la munición que transportaba la tropa debido al fuego. Habitantes de la zona y motociclistas participaron activamente en la evacuación inicial de los soldados con vida, trasladándolos hacia centros asistenciales locales mientras llegaban las unidades militares de rescate.
Ante la magnitud del evento, se activaron todos los protocolos de atención para las víctimas y sus familias, desplegándose equipos de la Armada Nacional, la Defensa Civil y fuerzas militares en el lugar. El gobierno ha dispuesto aeronaves ambulancia y otros medios para el transporte masivo de los heridos con mayor gravedad hacia hospitales en ciudades como Bogotá y otros municipios de la región que han ofrecido su infraestructura sanitaria.
El presidente Gustavo Petro vinculó el accidente con la antigüedad de la flota aérea militar y reiteró su plan de modernización de las fuerzas armadas. Mientras tanto, un equipo investigador de la FAC trabaja para esclarecer las causas técnicas del siniestro, manteniendo un llamado a evitar especulaciones hasta contar con la información oficial definitiva sobre el listado de víctimas fatales y sobrevivientes.
