Ciudad De México, 12 de junio de 2026.- La presidenta Claudia Sheinbaum informó que la próxima semana se realizará la segunda ronda de revisión del Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), con el objetivo específico de lograr una reducción en los aranceles. Las negociaciones se llevarán a cabo del 15 al 18 de junio y serán encabezadas por Marcelo Ebrard, titular de la Secretaría de Economía.
El anuncio se dio durante la recepción que la jefa del Ejecutivo ofreció a Ben Horowitz, cofundador y socio general de la firma financiera Andreessen Horowitz, en Palacio Nacional. En este contexto, Sheinbaum mostró confianza en encontrar un punto medio entre los tres países para disminuir los gravámenes, asegurando que se mantendrá el diálogo con Estados Unidos por medio del Secretario de Relaciones Exteriores, Roberto Velasco, y el secretario Ebrard.
La revisión del T-MEC ocurre en un escenario tenso, luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, ha mostrado su descontento con el convenio e incluso ha amenazado con incrementar los aranceles si no disminuye el tráfico de drogas. Trump señaló que su gobierno no está buscando la renovación del tratado y declaró: “No necesitamos nada de lo que tiene Canadá, no necesitamos nada de lo que tiene México. Pero ellos necesitan todo lo que tenemos. Y tienen que tratarnos mejor”.
Frente a estas posturas, Sheinbaum enfatizó que el acuerdo le conviene a las tres naciones. “Vamos a esperar, vamos a esperar; a los tres países nos conviene mantener el tratado, a los tres países”, dijo la presidenta. Agregó que “siempre va a ser nuestra opinión y, además, pues yo creo que el pueblo de Estados Unidos, de México y de Canadá, pues es también su deseo para que sigamos mejorando las condiciones, aumentando el empleo y disminuyendo el precio de los productos”.
La mandataria argumentó que la integración económica es complementaria. “Es una integración económica. Aquí hemos presentado cómo se fabrica una parte aquí, otra parte allá. Entonces aquí aumenta el empleo, pero también allá, porque somos complementarios, al igual que en el caso de Canadá”, explicó. Asimismo, destacó que “es mejor competir con Asia, por ejemplo, cuando estamos los tres países juntos que si está uno solo”.
Sobre el impacto en los consumidores, Sheinbaum mencionó: “Los vehículos en Estados Unidos han aumentado de precios, entonces al país vecino también le conviene que exista una disminución de aranceles”. Subrayó que “a los países nos conviene mantener el tratado. Evidentemente, aumentan las inversiones, el empleo. En el caso de Estados Unidos, es muy importante porque, además de tener acceso a productos con precios accesibles, también disminuyen los costos”.
El acuerdo comercial trilateral afecta a un volumen comercial de 1.3 billones de dólares al año y entra en su proceso formal de revisión el próximo 1 de julio, fecha en la que termina el plazo para que todos los países se pongan de acuerdo en las condiciones. Entre los puntos de discusión figura la pretensión de la Administración de Trump de que la mitad de los componentes y materiales con los que se fabrica cada automóvil procedan de fuentes estadounidenses para beneficiarse de aranceles más bajos. Durante la reunión con Horowitz, la presidenta afirmó: “Coincidimos en que México es ejemplo de confianza y certeza económica”.
