Ciudad De México, 01 de junio de 2026.- Trabajadores despedidos hace cinco años de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC) solicitaron a la doctora Rosaura Ruiz, titular de la Secretaría de Ciencias, Humanidades, Tecnología e Innovación (Secihti), resolver la falta de pago de las indemnizaciones que por ley les corresponden. La petición se formalizó mediante una misiva enviada recientemente a la funcionaria, con quien algunos de los afectados laboraron cuando ella presidió la institución en el bienio 2008-2010.
De acuerdo con los hechos reportados, 53 trabajadores fueron separados de sus cargos mediante una llamada telefónica hace cinco años, sin que se les cubrieran las prestaciones legales. Estos empleados permanecieron en la AMC entre cinco y 25 años, devengando salarios mensuales de entre 7 mil y 16 mil pesos, mientras que los mandos medios y administrativos percibían entre 30 mil y 100 mil pesos.
El conflicto tiene antecedentes en la expresión de descontento que el grupo manifestó hace cinco años al entonces presidente López Obrador, solicitud que nunca obtuvo respuesta. Tampoco hubo reacción por parte del Conacyt ni de las autoridades del Trabajo. La situación laboral se deterioró tras una caída abrupta en las funciones de la AMC desde 2018, año en que sus recursos bajaron drásticamente respecto a los 73 millones de pesos recibidos ese año y a los 42 millones de 2005.
Ante la falta de liquidez, el representante legal de la AMC solicitó a los trabajadores firmar un convenio donde la institución manifestaba su voluntad de pagar lo debido en un plazo máximo de 36 meses. Muchos aceptaron firmar porque se les indicó que, si algo les ocurría por la pandemia de covid-19, se quedarían sin nada. A pesar de esto, 67 meses después, apenas 10 de los ex empleados han logrado recibir los beneficios legales.
Un grupo de afectados demandó a la AMC ante las autoridades del Trabajo, pero los directivos de la institución no respondieron al llamado. Los directivos argumentan que les resulta difícil, lento y complicado conseguir recursos para cubrir las indemnizaciones pendientes. Por su parte, los trabajadores despedidos denunciaron “la poca o nula importancia otorgada para impulsar la ciencia en todos sus niveles”.
