Sacramento, 28 de marzo de 2026.- La Legislatura de California aprobó este jueves un proyecto para cambiar el nombre del Día de César Chávez, que se celebra el 31 de marzo por su natalicio, por el de Día de los Trabajadores Agrícolas. La iniciativa, que se dirige al escritorio del gobernador Gavin Newsom quien ha anunciado que la firmará antes de la celebración, responde a la polémica desatada tras las acusaciones de abuso sexual contra el líder sindical.
La legislación de última hora fue impulsada por las denuncias de dos mujeres, Ana Murguia y Debra Rojas, quienes detallaron cómo fueron abusadas sexualmente por Chávez cuando eran niñas. Estos señalamientos fueron revelados mediante una investigación del diario The New York Times, firmada por Manny Fernández y Sarah Hurtes, la cual contó con la revisión de más de 60 testimonios.
Entre las voces que se sumaron a las acusaciones se encuentra Dolores Huerta, cofundadora junto a Chávez del Sindicato de Trabajadores Agrícolas (UFW). Según lo reportado en la investigación periodística, Huerta brindó un testimonio acusador contra el líder campesino. El reporte también incluye la participación de otras figuras relevantes del movimiento, aunque los detalles específicos de sus declaraciones se mantienen en el marco de la investigación publicada.
Las revelaciones han tenido repercusiones inmediatas en la valoración pública del icono de los derechos civiles. En varias ciudades de Estados Unidos se ha procedido al desmonte de monumentos y al borrado de murales dedicados a Chávez. Asimismo, el estado de Texas anunció que dejará de festejar el día en su honor, marcando un distanciamiento institucional frente a la figura que durante décadas representó la lucha del sector agrícola.
Ante la controversia, el dramaturgo y cineasta chicano Luis Valdez expresó su angustia por la destrucción de los murales alusivos al movimiento. Valdez, quien mantuvo cercanía con las principales figuras de la organización, aclaró que no conocía la vida privada de Chávez, separando así las fallas individuales de la historia colectiva que busca preservar para las nuevas generaciones.
Con la aprobación legislativa en Sacramento, California se suma a la reevaluación del legado de Chávez, priorizando el reconocimiento a la comunidad de trabajadores del campo por encima de la conmemoración personal del fundador del sindicato, en un contexto marcado por la gravedad de los testimonios presentados sobre hechos ocurridos entre 1972 y 1977.
