Por Redacción
Brooklyn, Estados Unidos, 18 de marzo de 2026.- Servando Gómez Martínez, alias ‘La Tuta’, se declaró inocente ante un tribunal federal de Brooklyn, Nueva York, por cargos de conspiración para traficar cocaína y metanfetamina hacia Estados Unidos. El exlíder del cártel de Los Caballeros Templarios, quien ya cumple una condena de 47 años en México, enfrenta ahora un proceso judicial que podría agregar hasta cuatro décadas de prisión en territorio estadounidense. La audiencia de esta semana marca el inicio formal del juicio que continuará el 24 de junio de 2026.
Gómez Martínez, extraditado desde México el 13 de agosto de 2025 como parte de un acuerdo entre gobiernos, compareció ante la Corte de Distrito del Este de Nueva York. Su abogado defensor, Thomas Ambrosio, formalizó la declaración de no culpabilidad ante las acusaciones presentadas por un gran jurado federal. Las autoridades judiciales estadounidenses mantienen los cargos pese a la condena previa que el narcotraficante cumple en su país de origen.
El proceso se enmarca en la política de extradiciones reforzada durante el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien garantizó que los enviados a Estados Unidos no enfrentarían la pena de muerte. ‘La Tuta’ fue uno de los 25 presos transferidos en aquel operativo bilateral, destacando por su historial como fundador de La Familia Michoacana y posterior líder de la organización criminal que terrorizó Michoacán.
La estrategia legal de la defensa buscará probablemente contrarrestar las acusaciones del Departamento de Justicia (DOJ), que alega participación directa de Gómez Martínez en el tráfico de estupefacientes hacia territorio estadounidense. El juez federal John G. Koeltl, quien ya había atendido audiencias previas del caso en diciembre de 2025, supervisó la comparecencia donde se establecieron los lineamientos para el juicio programado dentro de tres meses.
Este caso representa un ejemplo inédito de doble judicialización para narcotraficantes mexicanos, donde un convicto en México enfrenta procesos paralelos en el extranjero. Analistas prevén que el desarrollo del juicio podría sentar precedentes para futuras extradiciones y colaboraciones jurídicas entre ambos países, especialmente en casos de criminales de alto perfil con condenas previas.
