EE.UU. aplica ‘asfixia lenta’ a Cuba tras capturar a Maduro y acusar a Raúl Castro

Internacional

Por Redacción

Washington D.C., 23 de agosto de 2026.- El presidente venezolano Nicolás Maduro fue capturado por Estados Unidos en su habitación en el Fuerte Tiuna, en Caracas, marcando un punto de inflexión en la estrategia estadounidense hacia la región. Hugo Chávez gobernó Venezuela desde 1999 hasta su muerte en 2013, año en que Maduro tomó el poder. Tras este evento, Donald Trump ha declarado que “Cuba is going to be next”, situando a la isla como el siguiente objetivo después de su intervención en Venezuela y los ataques a Irán.

En paralelo a la acción militar en Venezuela, la administración estadounidense ha intensificado su presión sobre el régimen castrista mediante lo que se describe como una estrategia de asfixia lenta. Se han impuesto docenas de sanciones contra Cuba y se mantiene un embargo de petróleo desde enero que está sirviendo como catalizador de la crisis. Como resultado, la población cubana enfrenta la peor crisis desde la Revolución de 1959.

La ofensiva incluye movimientos legales y de inteligencia sin precedentes recientes. Raúl Castro, quien fue primer secretario del Partido Comunista de Cuba desde 2011 hasta 2021 y es hermano menor de Fidel Castro, fue acusado formalmente de asesinato (indicted for murder). Además, el director de la CIA visitó la isla de Cuba y hubo reuniones secretas con el nieto de Castro.

El Secretario de Estado Marco Rubio, quien fue senador de 2011 a 2025, ha delineado los tiempos de esta estrategia. En declaraciones reportadas, Rubio afirmó que si Cuba cae, caerá bajo el peso de su propia asfixia, y precisó que eso no ocurrirá hasta 2029, cuando termine el segundo mandato de Trump. Donald Trump ha realizado amenazas desde el Air Force One en este contexto.

En una entrevista al medio estadounidense Axios, Marco Rubio pidió a los interesados en el cambio tener “patience and persistence”. El funcionario expresó: “My level of confidence is that when this administration is over, at a minimum, Cuba will be on an irreversible glide path toward a different future”. Asimismo, en una entrevista en The Katie Miller Podcast, Rubio recordó que “At the end of the day” no trabaja para Cuba, sino para Washington, aunque añadió: “I care about Cuba, obviously I have a personal”.

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