Por Redacción
Cantón Militar Pichincha, 08 de agosto de 2026.- El presidente ultraderechista de Colombia, Abelardo de la Espriella, pronunció este viernes su primer discurso como mandatario en el Cantón Militar Pichincha, un complejo militar, donde se dirigió a las tropas de las Fuerzas Militares y la Policía. La intervención ocurrió tras una investidura inusual en Cali, por primera vez fuera de Bogotá.
El jefe de Estado señaló que busca “cerrar un largo capítulo de resignación nacional” y se comprometió a recuperar el orden, la autoridad y la libertad del Estado durante su Gobierno. De la Espriella aseguró que impulsará “una regeneración que destierre el odio y el resentimiento” por encima de las diferencias ideológicas.
En materia de seguridad, el nuevo presidente reiteró que no negociará con las organizaciones al margen de la ley y que su Gobierno será contundente y directo contra el crimen. “Derrotar sin tregua al narcoterrorismo y criminales” fue parte de su mensaje, asegurando que atacará al narcotráfico y a todas las organizaciones criminales que amenazan la “libertad” del país.
Para combatir los cultivos ilícitos, el mandatario aseguró que durante su mandato implementará la fumigación con herbicidas de última generación en plantaciones ilegales, especialmente de hoja de coca. Asimismo, dijo que autorizará la técnica de fracturamiento hidráulico del suelo para extraer hidrocarburos, conocida como “fracking”, para aumentar las reservas de petróleo y gas, promoviendo lo que llamó “Fracking sostenible”.
En el ámbito económico, De la Espriella presentó un paquete de medidas orientadas a recuperar la confianza de los inversores y crear “un país seguro para invertir”. Entre las acciones anunciadas figuran un decreto de congelamiento del gasto público, una reforma tributaria estructural y la eliminación del impuesto al patrimonio. El gobernante dijo que fortalecerá la iniciativa privada, la inversión, la confianza y el empleo digno.
Sobre la relación institucional, el presidente anunció que “respetará” la independencia de los poderes en Colombia y prometió mantener una relación armónica con el Congreso. Además, señaló que librará una lucha para defender a la familia como eje central de la sociedad, en lo que describió como una “batalla cultural”.
Finalmente, el mandatario dijo que corregirá “las decisiones equivocadas” que llevaron a una crisis del sistema de salud y que tiene la voluntad de mejorar “lo que sea necesario” para garantizar el bienestar de la población, aunque reconoció sentirse “agotado” tras el proceso de toma de posesión.
