Ciudad De México, 12 de julio de 2026.- Un nuevo trabajo de investigación publicado por científicos del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT) sugiere que muchos agujeros negros podrían ser el resultado de la fusión de dos agujeros negros más pequeños.
Los agujeros negros se estudian de forma indirecta a través de la materia que devoran y las ondas gravitatorias, las cuales son ondulaciones de la geometría del espacio-tiempo generadas por el movimiento acelerado de objetos extremadamente masivos como estos cuerpos celestes.
La investigación se basa en datos obtenidos de los detectores de ondas gravitacionales LIGO, Virgo y KAGRA. El equipo de investigadores del MIT analizó 155 sistemas binarios de agujeros detectados mediante estas ondas.
El proceso por el cual un agujero negro resulta de la fusión de otros más pequeños y luego vuelve a fusionarse recibe el nombre de fusión jerárquica. Para identificar este fenómeno, los investigadores utilizaron un modelo que estudia la precesión del sistema.
Esta precesión se refiere al ‘bamboleo’ que experimenta la órbita cuando los agujeros negros tienen determinadas masas y orientaciones de giro. Según el estudio, este patrón de bamboleo puede delatar que uno de los agujeros negros ya era producto de una fusión anterior.
