Tijuana, 10 de julio de 2026.- Grupos de ambientalistas de México y Estados Unidos demandaron que sea contemplado el saneamiento del río Tijuana en el Capítulo 24 Ambiental del Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), el cual se encuentra actualmente en revisión.
Serge Dedina, director Ejecutivo de Wildcoast y ex alcalde de Imperial Beach, afirmó que es necesario que el tratado incluya “compromisos ambientales claros, efectivos y con mecanismos de complemento legalmente vinculantes y transparentes que permitan resolver de una vez por todas la crisis de aguas residuales, residuos tóxicos y la basura que afectan al río Tijuana y a Punta Bandera”.
Las organizaciones solicitan normas ambientales vinculantes con consecuencias por incumplimiento, como el pago de multas, así como un mecanismo de respuesta rápida por violar las disposiciones ambientales. También pidieron establecer un nuevo organismo que se reúna periódicamente para evaluar y aportar inquietudes emergentes, además de garantizar financiamiento para operaciones, mantenimiento y construcción de infraestructura crítica.
Dedina acusó que la planta de San Antonio de los Buenos no ha servido para mitigar la contaminación del mar porque, según sus fuentes, no está tratando el agua adecuadamente. “Estaban tratando 30%, 40% el agua que sale ahí añadiendo agua tratada con la que no está tratada. No ha tenido ningún impacto positivo en reducir la contaminación del mar”, declaró el activista.
El dirigente señaló que debido a los contaminantes provenientes de las aguas negras, se han registrado impactos en más de 200 mil personas que residen en la parte sur del condado de San Diego, específicamente en Imperial Beach y Coronado. Dedina indicó que la playa de Imperial Beach lleva más de dos años cerrada al público, lo que ha afectado económicamente a los negocios locales. “Hay días en Imperial Beach que el olor es horrible. No hay turismo, no hay visitantes, se ha afectado mucho la inversión y los impuestos que recibe la comunidad por el turismo”, expresó.
Ante medios de comunicación este jueves 9 de julio de 2026, el activista estimó que sanear el río Tijuana y darle mantenimiento costaría un billón de dólares para construir y mantener la infraestructura necesaria para atender los derrames, sin contar las plantas de tratamiento. Pese a que ambos gobiernos se comprometieron a destinar recursos, los ambientalistas señalaron que actualmente no hay fondos disponibles, mientras que en la frontera entre México y Estados Unidos se generan diariamente 2 billones de dólares gracias al T-MEC.
En las demandas también participan Charles F. Rilli, director Adjunto de Sierra Club, y Valeria Towns, directora de conservación de Pronatura Noroeste.
