Ciudad De México, 07 de julio de 2026.- El proceso de transición entre el gobierno del presidente Gustavo Petro y el presidente electo, Abelardo de la Espriella, quedó suspendido tras el anuncio separado de ambas partes sobre el fin de su participación en el denominado proceso de empalme.
Abelardo de la Espriella instruyó a su vicepresidente, José Manuel Restrepo, suspender de inmediato la transición institucional. El mandatario electo acusó al gobierno saliente de pretender obstaculizar el proceso y lanzó señalamientos de corrupción contra la administración de Petro, sosteniendo que el Ejecutivo teme una auditoría que revelaría presuntos actos de corrupción, adjudicaciones irregulares de contratos y posibles vínculos con organizaciones criminales.
De la Espriella afirmó, sin presentar pruebas, que Petro y el senador Iván Cepeda preparan un supuesto ‘”plan B” para permanecer en el poder mediante un “golpe de Estado”‘. Ante esto, llamó a las Fuerzas Armadas a proteger el orden constitucional y a no acatar eventuales órdenes que, a su juicio, vulneren la Constitución.
Por su parte, el gobierno de Gustavo Petro anunció la suspensión de su participación en el proceso de empalme, argumentando que la decisión responde a ‘”faltas de respeto institucional constantes”‘ por parte de integrantes del equipo designado por el presidente electo. El Ejecutivo señaló que los representantes de De la Espriella pretendían convertir el proceso de transición en un mecanismo de investigación penal, cuando su finalidad es exclusivamente administrativa.
El gobierno de Petro informó que promoverá acciones judiciales por presunta calumnia contra Carlos Alonso Lucio, integrante del equipo de transición entrante. En un mensaje en redes sociales, Petro calificó a algunos integrantes del equipo del presidente electo como ‘”exconvictos y familiares de convictos”‘ y cuestionó su capacidad para gobernar.
Petro reiteró sus denuncias sobre un presunto fraude en las elecciones presidenciales y afirmó que no reconoce la legitimidad del triunfo de De la Espriella. Además, acusó a su sucesor de haber recibido presuntos recursos provenientes del extranjero para financiar su campaña y advirtió que la llegada del nuevo gobierno representa, en su opinión, el avance del ‘”fascismo”‘.
El mandatario saliente rechazó las acusaciones de que busque permanecer en el poder más allá del término de su mandato, asegurando que tal posibilidad sería inconstitucional. Petro convocó a movilizaciones ciudadanas para el próximo 20 de julio y anunció que el proceso de transición continuará con las dependencias gubernamentales, manteniendo disponibles los espacios destinados al equipo del presidente electo, aun cuando éste haya suspendido su participación.
La suspensión del empalme profundiza la confrontación política entre el gobierno saliente y el presidente electo, a menos de un mes del relevo presidencial.
