Ciudad de Mexico, 23 de junio de 2026.- Una columna de opinión critica la grave crisis económica y de servicios que atraviesa el Issstecali, institución que fue hundida por la mala administración y el saqueo constante de gobernantes y funcionarios. El texto señala a Francisco ‘Kiko’ Vega como cabeza de una administración “tramposa, equivocada y obscura” en el manejo de los dineros públicos, recordando que hace ocho años, siendo gobernador, incumplió el pago al magisterio.
Según la investigación, los problemas comenzaron en 2010, cuando los propios gobiernos dejaron de cumplir con sus aportaciones y se apropiaron de los recursos económicos del instituto. La columna describe que los gobernantes estatales, sin distinción de partido (PRI, PAN y Morena), junto con directores y funcionarios del Issstecali, tomaron a la institución como su “caja chica grandota” y la saquearon de forma constante e impune.
Como consecuencia de este desfalco, la institución ha dejado de pagar salarios, pensiones, finiquitos y otras prestaciones económicas a los trabajadores estatales. El columnista Óscar Hernández califica esta situación como “irresponsable, insensible y casi criminal”, pues pone en riesgo “el bienestar, la salud y tal vez la vida de quienes deberían estar tranquilos”. Además, se menciona que algunos funcionarios son señalados de abultar la nómina otorgando bases a sus familiares, amigos y allegados sentimentales.
El texto también aborda el contexto nacional, indicando que desde la presidencia del país, con la reforma al artículo 127 constitucional y pretextando las “pensiones doradas”, se amenaza a los jubilados con reducir el monto de sus pensiones de forma retroactiva. Se especifica que dicha reducción no afectará a las Fuerzas Armadas ni a los ministros de la SCJN. Ante este panorama, se reporta que algunos jubilados han fallecido durante este periodo aciago mientras los responsables insisten en que “no hay dinero”.
En contraste con la gravedad descrita, la columna recupera una declaración previa de Jaime Bonilla, quien afirmó: “el problema de los maestros lo resuelvo en 15 minutos”. Sin embargo, la realidad actual del Issstecali refleja una crisis atribuida directamente a la responsabilidad de los gobernantes y funcionarios que han gestionado los recursos de la entidad.
