Ciudad De México, 10 de abril de 2026.- El canciller Roberto Velasco y el secretario de Estado de EU, Marco Rubio, mantuvieron este jueves su primera llamada telefónica, tras el nombramiento del primero al frente de la Secretaría de Relaciones Exteriores mexicana.
En la conversación, dialogaron sobre temas prioritarios de la agenda entre México y Estados Unidos, y de cómo profundizar los trabajos conjuntos en beneficio de los pueblos y de la región. El Departamento de Estado de Estados Unidos, que dirige Rubio, ha divulgado igualmente un comunicado, reseñando la llamada, firmado por uno de sus colaboradores, Tommy Pigott.
Según el funcionario, Rubio y Velasco también han tratado los ‘esfuerzos’ de ambos países para detener la ‘migración masiva ilegal’. El secretario Rubio también abordó los esfuerzos para disuadir la inmigración ilegal masiva, asegurar nuestras fronteras y promover la estabilidad regional.
Tommy Pigott señaló que “El secretario Rubio ha llamado a Velasco para felicitarlo por su nombramiento y para alentar la colaboración estrecha entre ambos países en temas clave”. Por su parte, el canciller Roberto Velasco ofreció colaborar con Estados Unidos en materia de seguridad, basado en confianza mutua y sin subordinación ni confrontación.
Roberto Velasco Álvarez fue ratificado en la previa por una amplia mayoría en el Senado de la República para asumir la SRE, en sustitución de Juan Ramón de la Fuente, quien renunció hace una semana por motivos de salud. Velasco inició este jueves sus contactos externos con llamadas telefónicas con su homólogo brasileño, Mauro Vieira, y otros canciller latinoamericanos.
El funcionario destacó que el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo concibe la política exterior como un instrumento al servicio del pueblo de México. Velasco Álvarez subrayó que la política exterior debe contribuir de manera ‘real y sustantiva’ al bienestar, la prosperidad compartida y la dignidad de la población.
En declaraciones, Roberto Velasco afirmó: “No tememos el cambio, vemos en él la posibilidad de hacer crecer y prosperar a México. De asumir el papel natural que corresponde a nuestra historia. Nuestro país es uno de los más grandes e influyentes del mundo. El Gobierno parte de una convicción inquebrantable, que la política exterior es ante todo un instrumento al servicio del pueblo de México”.
