Ciudad De México, 02 de abril de 2026.- El Gobierno de México intensificó su estrategia contra el reclutamiento forzado en entornos digitales, logrando la desactivación de 547 cuentas en redes sociales utilizadas por grupos delictivos para captar jóvenes. La presidenta Claudia Sheinbaum destacó estas acciones durante su conferencia de prensa matutina ‘La Mañanera del Pueblo’.
De acuerdo con la información oficial, las cuentas dadas de baja eran empleadas para contactar a menores mediante promesas de empleo, ofertas atractivas o vínculos sociales falsos. Además, se ha detectado la incursión de organizaciones delictivas en plataformas de videojuegos como un nuevo medio para acercarse a la niñez, por lo que el gobierno federal ha ampliado la vigilancia a estos entornos para identificar conductas de riesgo.
Mientras las autoridades mexicanas actúan sobre los perfiles ya intervenidos, se mantienen 725 cuentas adicionales bajo investigación por presentar indicios de actividad sospechosa relacionada con redes de reclutamiento. La estrategia busca frenar la captación que ocurre antes de que los jóvenes sean integrados a la delincuencia organizada.
En un caso paralelo en Europa, la Policía española detuvo en Madrid a un individuo acusado de ‘grooming’, quien se ganaba la confianza de menores en redes con fines sexuales. La operación, denominada ‘Zalamero’, surgió gracias a la denuncia de una chica afectada y cuatro de sus amigas en Toledo, tras un primer aviso originado por un vídeo de TikTok donde una adolescente anunciaba intenciones suicidas.
Fuentes policiales explicaron la metodología del acusado: “Una de las chicas dijo que ‘siempre estaba allí para ella’, estaba todo el día. Decían que era el amigo que siempre estaba allí, les hablaba de sus cosas preferidas, los perros, los tatuajes. Y cada cosa que te pasa en el cole, tienes a alguien al que contárselo porque es tu amigo”. El sujeto utilizaba Snapchat para captar víctimas, pasaba a Instagram para conocer su entorno y luego trasladaba la conversación a WhatsApp.
Sobre la sofisticación del método, fuentes de la Policía señalaron: “No era nada muy sofisticado, pero por alguna razón debía decirles algo para que no lo contaran, porque por alguna razón no denunciaban”. Al momento de la detención, los agentes encontraron cientos de chats activos en dos móviles del imputado, los cuales todavía no han podido ser analizados. El acusado tenía otras cuatro órdenes de búsqueda por casos similares antiguos.
Respecto a la detección de estos delitos, fuentes de la sección de Redes de la Unidad Central de Ciberdelincuencia indicaron: “A veces lo reportan usuarios, pero en la mayoría de casos, un 80%, nos llega de las propias redes”. Este contexto de persecución digital ocurre mientras un tribunal estadounidense multó a Meta con 375 millones de dólares por permitir que adultos contacten con menores en sus aplicaciones.
