Lerdo, 31 de marzo de 2026.- El viernes 27 de marzo de 2026, el Tribunal de Enjuiciamiento del segundo, tercero y décimo segundo distrito judicial de Durango dictó sentencia de 23 años de prisión contra Alejandro Rivera por el delito de violación agravada. Los hechos por los que fue condenado ocurrieron en mayo de 2023 en el ejido Los Ángeles de la ciudad de Lerdo, en contra de una menor de 14 años.
Además de la pena privativa de libertad, se le fijó una multa de 171 mil pesos y el pago de 52 mil pesos por concepto de reparación del daño. La lectura de la sentencia se llevó a cabo el mismo día en que concluyó la audiencia de juicio oral, la cual había iniciado el jueves previo en el Palacio de Justicia en Gómez Palacio y continuado el lunes 23 de marzo, prolongándose por más de siete horas.
Este fallo representa un revés para la defensa, ya que Alejandro Rivera había sido absuelto en junio de 2025, decisión que provocó indignación y motivó una apelación por parte de familiares y de la Fiscalía General del Estado. En agosto, el Tribunal de Apelaciones falló a favor de los solicitantes y ordenó que el juicio se repusiera. Posteriormente, en septiembre, el imputado fue declarado como sustraído de la acción de la justicia al no presentarse a la audiencia, situación que el nuevo Tribunal de Enjuiciamiento determinó como injustificada.
Aunque fue localizado en 2026, la audiencia se diferió en al menos dos ocasiones. En una primera instancia, el imputado no aceptó llevar una defensa pública por parte de un abogado de oficio. En febrero, argumentó lo mismo, por lo que fue apercibido de que se le designaría un defensor si no comparecía el suyo. Finalmente, el lunes 23 de marzo de 2026, Alejandro N fue encontrado culpable por el nuevo tribunal.
Fabiola Sifuentes, madre de la menor afectada, declaró tras el veredicto: “Gracias a Dios feliz porque se hizo justicia… no logramos la máxima (25 años) pero de perdido logramos le dieran esa. Más tranquila, valió la pena todo lo que estuvimos haciendo. Espero seguir con nuestra vida mi hija y yo”. La familia esperaba una sentencia máxima de hasta 25 años de prisión.
En relación con el proceso, Sifuentes recordó que desde que el acusado salió en libertad tras la absolución de 2025, la situación fue “un infierno”. Dirigiéndose a otras familias, exhortó: “Que crean siempre en sus hijas y que luchen siempre por ellas, que no quiten el dedo del renglón hasta que no se haga justicia por lo que estén peleando, por lo que estén luchando”.
La madre de la víctima también hizo un llamado a las autoridades: “hagan lo correcto, y que sigan luchando por esos niños que también fueron víctimas de abuso, y que hagan las cosas correctas para que esto funcione bien, y para ya no decir el Palacio de las Injusticias y que en verdad sea el Palacio de Justicia”.
