Teherán, 31 de marzo de 2026.- La tensión militar en Medio Oriente se intensificó este martes tras la aprobación por parte de la Knesset, el Parlamento de Israel, de la Ley de Pena de Muerte para Terroristas con 64 votos a favor y 48 en contra. La nueva legislación establece la ejecución mediante ahorcamiento y será aplicada exclusivamente en tribunales militares de Cisjordania para acusados palestinos.
El ministro de Seguridad Nacional de Israel, Itamar Ben Gvir, defendió la medida calificándola como “un día de justicia para las víctimas” y un mecanismo de disuasión. Por su parte, Suhad Bishara criticó la decisión afirmando que “institucionaliza el asesinato estatal”.
Simultáneamente, Irán denunció apagones en Teherán derivados de explosiones registradas en el este y oeste de la capital, las cuales atribuyó a ataques coordinados entre Estados Unidos e Israel. Según datos de la Media Luna Roja, desde el inicio de esta ofensiva más de 105.000 objetivos civiles han sufrido daños, incluyendo 83.000 viviendas y 297 centros de salud. La ONG HRANA sitúa la cifra de víctimas mortales en el país en 3.461, de las cuales 1.551 son civiles.
En respuesta a la escalada, el presidente estadounidense Donald Trump difundió un video que podría corresponder a un ataque contra un depósito de municiones en la ciudad iraní de Isfahán, aunque otros medios solo aseguran que existen reportes de explosiones masivas en dicha localidad sin precisar ubicación o fecha exacta del material audiovisual. Trump extendió por segunda ocasión la suspensión de ataques contra las centrales eléctricas de Irán por un periodo de 10 días.
“A petición del Gobierno iraní, por la presente declaro que voy a aplazar diez días el plazo para la destrucción de centrales energéticas, hasta el lunes 6 de abril de 2026 a las 20:00 horas, hora del Este”, declaró Trump. Esta pausa busca evitar el colapso total de la infraestructura energética iraní.
La violencia se extendió al estrecho de Ormuz, donde la Corporación de Petróleo de Kuwait denunció que el superpetrolero Al Salmi fue objeto de un “ataque directo y malicioso por parte de Irán” mientras estaba anclado y completamente cargado en el puerto de Dubái. Mientras la corporación kuwaití advirtió sobre la posibilidad de un derrame de petróleo, el Centro Británico de Operaciones Marítimas (UKMTO) aseguró que no se registró ningún impacto ambiental.
En medio del conflicto bélico, Gianni Infantino, presidente de la FIFA, confirmó que Irán participará en el Mundial 2026. “Queremos que Irán juegue, e Irán jugará en el Mundial. No hay plan B, C o D: solo hay un plan A”, sostuvo Infantino. La selección iraní ha manifestado su deseo de no disputar sus partidos en Estados Unidos como estaba previsto, sino en México.
Por otro lado, el Patriarcado Latino de Jerusalén informó que se resolvieron los asuntos relativos a las celebraciones de la Semana Santa en la Iglesia del Santo Sepulcro con las autoridades israelíes. El primer ministro Benjamin Netanyahu revocó la prohibición de entrada al recinto al patriarca latino Pierbattista Pizzaballa.
