Por Redacción
Ciudad De México, 20 de marzo de 2026.- En medio del debate legislativo por la reforma electoral denominada ‘Plan B’, enviada por la presidenta Claudia Sheinbaum, los partidos aliados de Morena, el PT y el PVEM, manifestaron discrepancias internas respecto a la posibilidad de empatar la revocación de mandato con las elecciones intermedias de 2027. Aunque los coordinadores parlamentarios aseguraron que el respaldo a la iniciativa se mantiene, reconocieron puntos de vista diferentes sobre los riesgos de inestabilidad política y la ventaja que tendría el partido en el poder durante el proceso.
Reginaldo Sandoval Flores, coordinador del Partido del Trabajo (PT) en la Cámara de Diputados, manifestó su oposición a vincular la revocación de mandato con los comicios intermedios. Argumentó que esta medida generaría inequidad política e inestabilidad, pudiendo derivar en periodos presidenciales reducidos a solo tres años. Sandoval reconoció abiertamente existir ‘puntos de vista diferentes’ con Morena respecto a este artículo de la reforma, subrayando que el tema sigue haciendo ruido al interior de su fracción y que la postura definitiva será analizada por los senadores.
Por su parte, Ricardo Monreal, coordinador de los diputados de Morena, expresó confianza en el respaldo unánime del PT y del PVEM, recordando un acuerdo firmado previamente. No obstante, admitió que existen voces en desacuerdo, particularmente sobre la revocación de mandato y la facultad de autopromoción del Ejecutivo durante dicha consulta. Esta divergencia contrasta con la afirmación de Geovanna Bañuelos, vicecoordinadora del PT, quien indicó que ‘hasta el momento’ el apoyo de su partido a la enmienda se mantiene firme según lo definido por la dirigencia nacional.
En el caso del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), su coordinador Manuel Velasco comentó que, si la presidenta le pidiera consejo, le diría que ‘no es necesario que se someta a la revocación de mandato’. A pesar de esta opinión personal, Velasco confirmó que su partido votará a favor de la reforma. Estas declaraciones reflejan la tensión entre la lealtad al pacto político y las preocupaciones técnicas sobre el diseño constitucional de la consulta popular.
El punto más controvertido de la iniciativa es la disposición que permite al titular del Ejecutivo promover el voto a su favor durante el proceso de revocación si este se realiza simultáneamente con las elecciones. Uuc-kib Espadas Ancona, consejero del Instituto Nacional Electoral (INE), se refirió a esta posibilidad como un ‘punto positivo’, considerando que el impedimento actual para que la presidenta promueva la consulta representa un ‘contrasentido democrático’.
El debate se concentra ahora en la Cámara de Senadores, donde se espera que se defina la redacción final de los artículos relacionados con el artículo 135 constitucional y la paridad de género. La votación en el pleno está prevista para la próxima semana, en un contexto donde los aliados del gobierno buscan equilibrar su compromiso legislativo con las advertencias sobre las consecuencias de modificar las reglas de la revocación de mandato en un año electoral.
