Por Redacción
Ciudad de Mexico, 17 de marzo de 2026.- La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, consideró este martes “factible” que el país reciba los partidos de la selección de Irán en la Copa Mundial de la FIFA 2026, una posibilidad que surge tras la solicitud formal de la federación iraní a la FIFA para mover sus encuentros desde Estados Unidos, alegando obstáculos para obtener visas y preocupaciones de seguridad. Sin embargo, la FIFA, consultada por la agencia EFE, afirmó que el calendario anunciado en diciembre se mantiene sin cambios, generando una contradicción con las declaraciones de la mandataria mexicana y del embajador iraní en el país.
La polémica se enmarca en un contexto de tensión geopolítica entre Irán y Estados Unidos. La federación de fútbol de Irán inició negociaciones con la FIFA para trasladar sus tres partidos de la fase de grupos a México, argumentando “problemas para obtener visas y apoyo logístico” de Estados Unidos, además de inquietudes por la seguridad de su delegación, según reveló el embajador iraní en México, Abolfazl Psedniddeh. Irán tiene programados encuentros ante Nueva Zelanda y Bélgica en Los Ángeles, y uno ante Egipto en Seattle.
La postura de la FIFA, sin embargo, parece contraria a un cambio. Fuentes del organismo rector del fútbol mundial, consultadas por EFE, confirmaron que “el calendario anunciado en diciembre se mantiene sin cambios” y que la FIFA “espera que todos los equipos participantes compitan según el calendario de partidos anunciado el 6 de diciembre de 2025”. Esta posición contrasta con la evaluación de Sheinbaum, quien declaró: “Lo están viendo con la FIFA. Sí, es factible… Se está viendo y en su momento lo informaríamos”.
La representante de México para la Copa Mundial 2026, Gabriela Cuevas, añadió otra capa de incertidumbre al afirmar que no han recibido “información alguna por parte de FIFA o de Irán” sobre la posibilidad del traslado. Por su parte, el gobernador de Querétaro, Mauricio Kuri González, indicó que el estado estará al pendiente de lo que determine la FIFA, mencionándose a Querétaro como una sede potencial.
Desde Estados Unidos, el presidente Donald Trump declaró que la selección iraní es “bienvenida”, pero sugirió que no participe “por su propia seguridad”, sin ofrecer garantías explícitas para su estancia en suelo estadounidense. La solicitud iraní pone a prueba la capacidad de la FIFA para mantener el evento alejado de conflictos políticos, mientras México se posiciona como una alternativa logística viable para uno de los equipos más polémicos del torneo.
El desenlace de esta petición dependerá de la voluntad de la FIFA de modificar un calendario ya establecido y de las negociaciones diplomáticas en curso. De concretarse, representaría un cambio sin precedentes en la sede de partidos de un Mundial ya programado, subrayando cómo las tensiones internacionales pueden traspasar las fronteras del deporte.
